El aborto, la Iglesia y la Comunidad de Madrid

Publicado en por Alvaro Solera

    Vaya por delante mi respeto a las posiciones contrarias a la nueva regulación del aborto.  En principio, todos y todas estamos en contra del aborto, en especial, las mujeres que tienen que recurrir al mismo porque ello supone, en primer lugar -no lo olvidemos- una agresión hacia su cuerpo.   El debate no debe centrarse -a mi juicio- ahí sino en la despenalización de estas conductas.  ¿Resulta entendible que en el siglo XXI  se siga persiguiendo a mujeres que han interrumpido el embarazo? ¿Qué la Policia, a instancia de Jueces cuya actuación está, a veces, inducida más que por la aplicación de la Ley por su propia postura ideológica, haya indagado sobre sus historiales médicos? ....   Se debe regular el aborto como un derecho de las mujeres que quieran acogerse a él y acabar definitivamente con la criminalización de estas conductas.
   Por otra parte, leo en EL PAIS de hace unos días una carta de una mujer embarazada a la que se le ha diagnosticado la no viabilidad del feto que moriría a los escasos segundos de nacer, por lo que se prescribe la interrupción del embarazo.  ¡En toda la red pública sanitaria de la Comunidad de Madrid no hay un/a sólo/a facultativo/a que no haya objetado a practicar abortos¡ por lo que se le ha tenido que remitir a una c línica privada para practicar la intervención, previo pago -lógicamente- de los honorarios de la misma. ¿Qué está pasando en esta Comunidad gobernada por el P.P.?  ¿Alguien se puede creer que no haya médicos dispuestos a practicar IVE?  Como es posible que la sanidad pública y, por ende, todos nosotros tengamos que pagar por un servicio que debe prestar la misma al constituir un derecho de la paciente .  A ver si resulta que quienes objetan en la sanidad pública, practican las intervenciones en la sanidad privada.
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Etiquetado en Opinión

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